de LAS PROSAS DEL SUEñO ( I )
Una rama partida, larga, terminada en tridente
circular. Recojo limones, grandes limones de corteza gruesa, de un
árbol espeso, cuajado de frutos.
Un bazar. Busco perchas de ropa.
Mi rama tridente. No la encuentro. Pregunto quién ha visto mi rama tridente. Nadie.
Los limones altos, inalcanzables, me llaman como estrellas amarillas de secreta pulpa.
01/09/2004 · 00:00