de E.M. CIORAN ( El Parásito de los poetas
(...)El poeta sería un tránsfuga odioso de la
realidad si en su huida no llevase consigo su desdicha. Al contrario
del místico o el sabio, no sabría escapar a sí mismo ni evadirse del
centro de su propia obsesión: incluso sus éxtasis son incurables, y
signos premonitorios de desastres. Inepto para salvarse, para él todo
es posible, salvo su vida… (...)
Breviario de podredumbre. Tusquets editores
01/08/2004 · 00:00