Vae Victis

¡Ay de los vencidos!

[Orquídeas secas - Francisco Javier Garín]

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Ilustración: Francisco J. Garín §
Diseño: Joaquín Bernal §


de Jorge BUCAY (El elefante encadenado)

(...)
Cuando yo era pequeño me encantaban
los circos, y lo que más me gustaba de los circos eran los animales. Me
llamaba especialmente la atención el elefante que, como más tarde supe,
era también el animal preferido por otros niños. Durante la función, la
enorme bestia hacía gala de un peso, un tamaño y una fuerza
descomunales… Pero después de su actuación y hasta poco antes de
volver al escenario, el elefante siempre permanecía atado a una pequeña
estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba una de sus
patas.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo de
madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la
cadena era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de
arrancar un árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con
facilidad de la estaca y huir.
El misterio sigue pareciéndome evidente.
¿Qué lo sujeta entonces?
¿Por qué no huye?
Cuando
tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduría de los
mayores. Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío por el
misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se
escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: «Si está amaestrado, ¿por qué lo encadenan?».
No
recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente. Con el tiempo,
olvidé el misterio del elefante y la estaca, y sólo lo recordaba cuando
me encontraba con otros que también se habían hecho esa pregunta alguna
vez.
(...)

Editado en Circulo de Lectores)

26/06/2004 · 00:00