de Peter HANDKE. ( El peso del mundo)
Temí que fuera a matarme con su asediante amor
que me respiraba en la oreja, que era más bien un ansia de anexión, y
le pregunté maquinalmente si tenía ganas de suicidarse; una broma de
mal gusto en legítima defensa.
12/10/2003 · 00:00
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