Sin título
Sobre piedras; más tarde, y en raso,
tú, acariciabas sus pies.
¡ Maldito robo del roce de tu mano!
A su cuello, nogal nevado y rígido,
ceñí mis manos.
El padre estaba muerto, hermana.
08/12/2005 · 10:14
Sobre piedras; más tarde, y en raso,
tú, acariciabas sus pies.
¡ Maldito robo del roce de tu mano!
A su cuello, nogal nevado y rígido,
ceñí mis manos.
El padre estaba muerto, hermana.