de : Juan M Domínguez Prieto. De “Los Poetas del Silencio”
(...) Y viendo por hablar de ello, sentémonos solos en la altura paisajística que da a un hondo valle recogido.
Aquí arriba está un poeta en sus soledades. No hay nadie en apariencia. No se oye nada, pero él no lo advierte mientras mira todo, porque lleva sus pensamientos pronunciándose. El poeta contempla desde la altura; se divisa ordinariamente la belleza. Es hermoso todo, sí –se dice-, pero no más que otras creaciones presenciadas.
Y de pronto pasa un ave a media distancia, y deja un trino perdido en el aire. Entonces, de súbita manera, él advierte –transportado- cómo la voz brevísima del pájaro ha dejado franca a sus oídos la hondísima majestad que, hacia abajo, se extiende como gran Silencio, accediendo a la liturgia cantada de la Creación –que ‘ultrasuena’ (...)
LIBRO: Antología viva y confidente de la inspiración “Los poetas del silencio”
(próxima edición en adamaRamada ediciones)