La Percepción
En el acto de la percepción, entro en una relación simpatética con lo percibido, lo cual es posible solamente porque ni mi cuerpo ni lo sensible existen fuera del flujo del tiempo, y así cada uno presenta su propio dinamismo, su propia pulsación y estilo. La percepción es, en este sentido, una afinación o sincronización entre mis propios ritmos y los ritmos de las mismas cosas, sus propios tonos y texturas.
The spell of the sensous. David Abram, Vintage Books.
11/09/2007 · 12:06