de Monik HAPRICHKOV MATCHNICOVA: Ortografía de la vida
Reclama el punto en la palabra
y la coma regala espacio
de un respiro incontenible
dejando que los signos
hagan un país de reglas
sin veredas rotas:
puntos suspensivos del misterio
dejan en un abismo la idea
que permite caer al infinito,
donde entro en vuelo magistral
con dos puntos en los ojos.
Y el punto y coma
cambia o va lentamente
acelerando términos,
rememorando paisajes
que tal vez no estaban en la mente.
Voy tan orgánica
con esa ortografía entre las manos,
enferma de paciencia
y con sueño de elefante
me mira de reojo
y me piensa con los colores
alterados
de algún diccionario que espera
vagabundeando nuevas letras
en los estantes olvidados.
El signo interrogante,
gran amigo de mis quejas
hace brindis
cuando en algún momento
he echado mano a su virtud
Y entonces…
qué me queda sino hablar con ellos
y ser un capricho de sus marcas…
mientras yo soy capricho de la vida.