de Robert C. SALOMON: Ética Emocional ( Una teoría de los sentimientos)
[…] Como seres sociales, nos urge comprender a los demás y sus motivos. (Incluso los animales no sociales necesitan entender de algún modo cuándo un depredador o un rival tiene malévolas intenciones) El perro mira hacia arriba con curiosidad y algo de desesperación cuando recibe una patada, preguntándose: “Por qué?”, y apresurándose a determinar si ha sido un acto intencionado, que requiere algún tipo de respuesta, o un accidente, lo cual le permitiría volver a relajarse. Huelga decir que el perro no conjetura, y mucho menos teoriza, pero hasta los perros necesitan entender las emociones dirigidas hacia ellos, tanto las agresivas y peligrosas como las cariñosas y alentadoras. La necesidad de entender y predecir el comportamiento de los demás suele implicar que precisamos comprender sus motivos, lo cual suele requerir, a su vez, el reconocimiento y, hasta cierto punto, la comprensión de sus emociones. […]
Paidos. Barceona 2007