de Horacio: Odas. (Versión C. Dolores Escudero)
Me huyes, Cloe, igual que un cervatillo que busca a su madre, atemorizado por los laberintos de las montañas aturdidas, con vano espanto por la brisa y por el ruido de las frondas; pues si la llegada de la primavera agita, con estremecimiento, las livianas hojas, si los verdes lagartos remueven la maleza, tu corazón y tus rodillas tiemblan y desfallecen.
Mas yo no soy un tigre feroz ni un león de Getulia; no te persigo para devorarte: deja de correr junto a tu madre, pues que estás ya en sazón para recibir, tomar marido.
18/01/2008 · 02:41
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