de J.M. CUESTA ABAD: en La palabra tardía. Hacia Paul CELAN.
La poesía es, primeramente, el sacrificio en el que las palabras son las victimas
porque lo poético requiere que el lenguaje pierda su función y su sentido habituales,
su poder al servicio de la significación y la representación. Para que el lenguaje pueda
ser poético hay que sacrificar la palabra en aras del enajenado, el desconocido, el extraño,
el separado, el otro.
El poema es la presencia de esta separación de la palabra muerte
Ediciones Trotta. Madrid, 2001
13/02/2008 · 19:31
- Editar