de Emilio PRADOS en carta a María Zambrano (1960)
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En la guerra, me acuerdo, unos campesinos prendieron fuego a una iglesita en lo alto de un monte.
Cuando bajaban lo hacían como iluminados y decían !Hemos liberado a Dios¡ ¿No es hermoso eso? ¿Qué más podemos añadirle?
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03/02/2010 · 15:22