sin título§
El desierto sin nombre
tuyo y anhelado
sin tiempo suficiente
para nombrarlo
(nombrar es poseer)
El desierto
El vuelo imposible
La coincidencia
Dónde soñaras
Sima profunda
Dónde
Y tengo miedo.
El desierto sin nombre
tuyo y anhelado
(nombrar es poseer)
El desierto
El vuelo imposible
La coincidencia
Dónde soñaras
Sima profunda
Dónde
Y tengo miedo.
Temí que fuera a matarme con su asediante amor
que me respiraba en la oreja, que era más bien un ansia de anexión, y
le pregunté maquinalmente si tenía ganas de suicidarse; una broma de
mal gusto en legítima defensa.
La lluvia es aquí absoluta, soberbia,
aterradora. Llamar mal tiempo a esa lluvia es tan impropio como llamar
buen tiempo a un sol de plomo.
A esa lluvia se la puede llamar mal
tiempo, pero no lo es. Es tiempo, simplemente, y tiempo significa
tormenta. La lluvia recuerda con insistencia que esa agua que cae es su
elemento. Y el agua es dura.
«Hay que conseguir expresar con precisión lo que es sutil y con ambigüedad lo que es evidente».
Crecer y decrecer
para ser fábula
de quien recibe
con decoro.
Carta abierta
Decir
es bravura o temeridad?
mandíbula móvil, gatera abierta
he olvidado hablar y hago sonar
campanilla
no puedo recordar si es llamada,
exclamación?
Amor tras el amor del desamor
es amor de amor en el amor amado.
Una palabra.
La estancia espaciosa
la casa
la morada.
El dulce diapasón del pecho suyo.
La estancia espaciosa
la casa
la morada.
El dulce diapasón del pecho suyo.
Me asusta y me hace dudar
estar solitaria con tu presencia.
Nadie debe saber que tu presencia
desborda la imaginación.
Tengo miedo a la noche sin luz,
a no advertir las estrellas.
Dudo de mis propias palabras
cuando te dan cobijo de amor.