Nieve en Madrid§
Los colores que cubrían mis pies
podían ser más o menos femeninos.
Mi corazón era uno.
Los colores que cubrían mis pies
podían ser más o menos femeninos.
Mi corazón era uno.
“Madame Bovary”
Oírlo
Rodolfo
oírlo
presintiéndome
oírlo vaticinar
que habría de amarlo
Rodolfo
oírlo
antes de besarme
poseyéndome
oírlo
durando en mi cuerpo
Rodolfo
y oírlo en su carta
excluyéndose
me sofoca
me inflama
oírlo
al clímax
Rodolfo
muriendo en mi espejo.
“MADAME BOVARY”, filme dirigido por Claude Chabrol.
Esto era un árbol:
tras la poda del viento
queda un altar
donde la sombra es inmolada.
Éramos un templo
benditas nuestras almas
y nuestros cuerpos
de la albura del sol
al zenit —éramos
un templo.
Metí la cabeza entre los hombros,
me asumí
y pensé que quiero
seguir viviendo
por este instante.
[...] ¡Pobrecillo! Luchó y luchó lleno de ardimiento y de confianza; saltó al campo de la liza llevando en la mano el corazón, que le cantaba de esperanza: bajo a la arena entonando rimadas canciones; se presentó poeta. Y las gentes le dijeron: “Tú, ¿y qué nos importas tú?” Y entonces el pobre, soñador de la gloria, se recomió por dentro y se encerró en su cuarto y se dió a roer librotes viejos, y con tan indigestas tomas ahogo sus íntimos sentires, y luego volvió contando a los viejos cosas viejas en estilo viejo, y fué admitido. ¿Era ésa, dinos en puridad y sin mentira, era esa la llegada a que aspirabas a llegar? ¡De poeta a crítico! ¡Terrible hundimiento! ¿Es qué no había un poeta en ti? Sí lo había: pero te ahogaron. A esos bárbaros les carga la poesía [...]
“Por la noche los caños se secan”, decía ella. Ella no permitía, en la casa, cerrar puertas; ni la suyacon el esposo, mi padre, permitía.
Me arropaba ya dormida; antes, solo palabras, apenas conversaciones, a través de dos estancias, tres: despacho, recibidor, salón.
Algunas veces, hasta su dormitorio: olor a ella, a mi padre, “Diorissimo”, talco y caramelos de violeta.
” Por la noche los caños se secan”
No pedir agua.