Vae Victis

¡Ay de los vencidos!

[Orquídeas secas - Francisco Javier Garín]

Archivo

Buscador

Contacto

Créditos

Ilustración: Francisco J. Garín §
Diseño: Joaquín Bernal §


Marzo de 2006

de Clarice LISPECTOR: Es allí donde voy§

Más allá de la oreja existe un sonido, la extremidad de la mirada un aspecto, las puntas de los dedos un objeto: es allí a donde voy. La punta del lápiz el trazo. Donde expira un pensamiento hay una idea, en el último suspiro de alegría otra alegría, en la punta de la espalda magia: es allí a donde voy. En la punta del pie el salto. Parece historia de alguien que fue y no volvió: es allí a donde voy. ¿ O no voy? Voy, sí. Y vuelvo para ver cómo están las cosas. Si continúan mágicas. ¿Realidad? Te espero. Es allí a donde voy. En la punta de la palabra está la palabra. Quiero usar la palabra “tertulia”, y no sé dónde ni cuándo. Al lado de la tertulia está la familia. Al lado de la familia estoy yo. Al lado de mí estoy yo. Es hacia mí a dónde voy. Y de mí salgo para ver. ¿Ver qué? Ver lo que existe. Después de muerta es hacia la realidad adonde voy. Mientras tanto, lo que hay es un sueño. Sueño fatídico. Pero después, después de todo es real. Y el alma libre busca un canto para acomodarse. Soy un yo que anuncia. No sé de qué estoy hablando. Estoy hablando de nada. Yo soy nada. Después de muerta me agrandaré y me esparciré, y alguien me dirá con amor mi nombre. Es hacia mi pobre nombre adonde voy. Y de allá vuelvo para llamar al nombre del ser amado y de los hijos. Ellos me responderán. Al fin tendré una respuesta. ¿Qué respuesta? La del amor. Amor: yo os amo tanto. Yo amo el amor. El amor es rojo. Los celos son verdes. Mis ojos son verdes tan oscuros que en las fotografías salen negros. Mi secreto es tener los ojos verdes y que nadie lo sepa. En la extremidad de mí estoy yo. Yo, implorante, yo, la que necesita, la que pide, la que llora, la que se lamenta . Pero la que canta. La que dice palabras. ¿Palabras al viento? Qué importa, los vientos las traen de nuevo y yo las poseo. Yo al lado del viento. La colina de los vientos aullantes me llama. Voy, bruja que soy. Y me transmuto. Oh, cachorro, ¿dónde esta tu alma? ¿Está cerca de tu cuerpo? Yo estoy cerca de mi cuerpo. Y muero lentamente. ¿Qué estoy diciendo? Estoy diciendo amor. Y cerca del amor estamos nosotros.
09/03/2006 · 14:34 - Editar

Sin título§

Mañana me corto el pelo.
Luto no.

Juana de Arco.

08/03/2006 · 01:28 - Editar

Un Sueño§

Un ternero sumido en una zanja.
Su mirada tierna, suplicante, y al mismo tiempo indiferente.

07/03/2006 · 14:23 - Editar

Turbina de Verbo§

Si me favorecen los vientos….

Si me favorecen, seré trasladada hasta tu dermis, y allí esparcida; aunque de esta forma, apoyada en hoja no vegetal, sea como una perla que se lamenta de ausencia de garganta.

Hubo un tiempo de paisaje cambiante. En ti llanura y cima, verdor o resquebrajada sequedad, aguacero o higuera que aplaca sol.

Hubo un tiempo…

Hoy la orilla es imposible. Tú resaca. Tú remolino que succiona mis piernas a tu profundidad. Mi vocación son tus pasos.

Yo regresada desde tu abrigo. Desnudez. Tu abrigo.

Si debes partir que no sea en carrera. No con zancada,

Van de puntillas los segmentos que dejaste en mi muñeca. Se me escaparon todas las venas la noche de vorágines. Se me escaparon anudándose a las tuyas. Y tú lo permitiste, lo permitías.

¿Continuarán los barcos después de ti y de mí?

Ya casi no tengo necesidad de que me toques para sentirme inventada por ti, para sentirme en ti. Para que brote esa catarata al límite de mi tronco.

Tú, columpiando la clave de nuestro idioma, meciéndola hasta hacerla saltar por el aire; más allá de cúmulos, nimbos y cirros.

Contemplare como alguien, más ligera que melodía de bombarda, abraza tus juncos, y es amparada de demasiada luz bajo tu sombra.

Déjame pensar que tú no sientes tanta decepción, que me permitirás aún la suavidad del vértigo.

Tal vez amar no es sino desafiar; y mi cobardía, un baldío empeño de no dejar huellas de tristeza sobre ti.

Quien te ama es una mujer

No lo permitas.

Se hunden labios. Las palabras quieren vencer rampa.

Yo calcinada en silencios. Más. Más. Más.

¡Oh tu potestad!

Ni un soplo de aire. No llegas. Todo espeso pantano.

Vampiroausencia.

No lo permitas.

No sacrifico palomas. Tú y yo para tablero de ajedrez. Fuego en carne. Celebrar cielo y sombra.

Pídeme. Yo te presto mis ojos. Yo para respirarte.

Marejada.

Mi infancia.

Lait.

Ser capricho de tus brazos.

Tu sexo. El pórtico. Amparar los ciclones de tu lengua.

Nunca lo he dicho tu lengua.

Yo. Que amo tu lengua.

Rectifica mi flanco, deja que tus dedos avancen por él como ceremoniosos insectos.

Galopa.

Galopa.

Conquista mi geografía que no opone resistencia. Orgullo de haber besado tus rodillas. De haber sido velada. De tu cuello. De ser ese hueco donde alguna vez te cobijaste.

Yo, que tanto deseo navegar junto a ti.

¿Cómo pedirte el mar?

J´appelle
04/03/2006 · 19:30 - Editar

de Marguerite DURAS: Ojos azules pelo negro (fragmento)§

Ella quiere oír cómo amaba él a ese amante perdido.
Él dice: Más allá de las propias fuerzas, más allá de la vida.
Ella quiere oírlo de nuevo. Él vuelve a decirlo.
Ella se cubre otra vez el rostro con la seda negra, él se tiende a su lado. Nada en sus cuerpos se toca. Su inmovilidad es común.
Ella repite con la voz de él: Más allá de las propias fuerzas, más allá de la vida.

Tusquets Editores

01/03/2006 · 12:36 - Editar