de Pedro MARTÍNEZ-AVIAL: Identidad§

29/05/2006 · 13:36
Dos caballos rampantes
que tú no hubieses visto
sostenerse en ti ni en ellos.
Dos caballos rampantes
para la horcajadura de tus piernas,
el ángulo de su nacimiento,
la montura de tu joya y su quilate.
Dos caballos rampantes
más allá del plano.
No están, no son
y sin embargo
pretenden galopar
hacia tu cielo.
Tu rostro sale del espejo como un ala que abandona
el instante. Yo amo tu rostro en el espejo; yo
amo cuanto me está abandonando.
Si yo, esta noche, me arrojo por la balconada de mi casa. Nadie pedirá
cuentas alarquitecto.
Sin embargo, hizo un hueco tan sugerente!