Vae Victis

¡Ay de los vencidos!

[Orquídeas secas - Francisco Javier Garín]

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Ilustración: Francisco J. Garín §
Diseño: Joaquín Bernal §


Junio de 2006

de. Como un árbol desnudo.§

Como un arbre nu

LLuis LLach

Era tan feliz con
sus cabellos de los
ángeles,
que eran sus cabellos.

30/06/2006 · 00:31

de Chantal MAILLARD: No existe el infinito§

No existe el infinito:
el infinito es la sorpresa de los límites.
Alguien constata su impotencia
y luego la prolonga más allá de la imagen, en la idea,
y nace el infinito.
El infinito es el dolor
de la razón que asalta nuestro cuerpo.
No existe el infinito, pero sí el instante:
abierto, atemporal, intenso, dilatado, sólido;
en él un gesto se hace eterno.
Un gesto es un trayecto y una trayectoria,
un estuario, un delta de cuerpos que confluyen,
más que trayecto un punto, un estallido,
un gesto no es inicio ni término de nada,
no hay voluntad en el gesto, sino impacto;
un gesto no se hace: acontece.
Y cuando algo acontece no hay escapatoria:
toda mirada tiene lugar en el destello,
toda voz es un signo, toda palabra forma
parte del mismo texto.

del libro “Matar a Platón”. Tusquets Editores

28/06/2006 · 14:27

de Aldo PELLEGRIN: …poesía todo aquello que cierra la puerta a los imbeciles§

Se llama poesía todo aquello que cierra la puerta a los imbéciles

La poesía tiene una puerta herméticamente cerrada para los imbéciles, abierta de par en par para los inocentes. No es una puerta cerrada con llave o con cerrojo, pero su estructura es tal que, por más esfuerzos que hagan los imbéciles, no pueden abrirla, mientras cede a la sola presencia de los inocentes. Nada hay más opuesto a la imbecilidad que la inocencia. La característica del imbécil es su aspiración sistemática de cierto orden de poder. El inocente, en cambio, se niega a ejercer el poder porque los tiene todos.
Por supuesto, es el pueblo el poseedor potencial de la suprema actitud poética: la inocencia. Y en el pueblo, aquellos que sienten la coerción del poder como un dolor. El inocente, conscientemente o no, se mueve en un mundo de valores (el amor, en primer término), el imbécil se mueve en un mundo en el cual el único valor está dado por el ejercicio del poder.
Los imbéciles buscan el poder en cualquier forma de autoridad: el dinero en primer término, y toda la estructura del estado, desde el poder de los gobernantes hasta el microscópico, pero corrosivo y siniestro poder de los burócratas, desde el poder de la iglesia hasta el poder del periodismo, desde el poder de los banqueros hasta el poder que dan las leyes. Toda esa suma de poder está organizada contra la poesía.
Como la poesía significa libertad, significa afirmación del hombre auténtico, del hombre que intenta realizarse, indudablemente tiene cierto prestigio ante los imbéciles. Es ese mundo falsificado y artificial que ellos construyen, los imbéciles necesitan artículos de lujo: cortinados, bibelots, joyería, y algo así como la poesía. En esa poesía que ellos usan, la palabra y la imagen se convierten en elementos decorativos, y de ese modo se destruye su poder de incandescencia. Así se crea la llamada “poesía oficial”, poesía de lentejuelas, poesía que suena a hueco.
La poesía no es más que esa violenta necesidad de afirmar su ser que impulsa al hombre. Se opone a la voluntad de no ser que guía a las multitudes domesticadas, y se opone a la voluntad de ser en los otros que se manifiesta en quienes ejercen el poder.
Los imbéciles viven en un mundo artificial y falso: basados en el poder que se puede ejercer sobre otros, niegan la rotunda realidad de lo humano, a la que sustituyen por esquemas huecos. El mundo del poder es un mundo vacío de sentido, fuera de la realidad. El poeta busca en la palabra no un modo de expresarse sino un modo de participar en la realidad misma. Recurre a la palabra, pero busca en ella su valor originario, la magia del momento de la creación del verbo, momento en que no era un signo, sino parte de la realidad misma. El poeta mediante el verbo no expresa la realidad sino participa de ella misma.
La puerta de la poesía no tiene llave ni cerrojo: se defiende por su calidad de incandescencia. Sólo los inocentes, que tiene el hábito del fuego purificador, que tienen dedos ardientes, pueden abrir esa puerta y por ella penetran en la realidad.
La poesía pretende cumplir la tarea de que este mundo no sea sólo habitable para los imbéciles.

Publicado en Poesía = Poesía Nº 9 Agosto de 1961, Buenos Aires

24/06/2006 · 00:58

Sin título§

“Viens, mon beau chat, sur mon coeur amoreux; retiens les griffes de ta patte,
et laisse moi plonger dans tes beaux yeux…

Baudelaire

Me ofreciste tu voz para Baudelaire
y su gato en la segunda noche
y fuí a tu corazón recogidas las uñas
dejándote sumergir en mis ojos.

Me ofreciste papeles habitados por amorosos
insectos que recorrían mis sentidos.

Me ofreciste anémonas sombrías, naves
escalinatas de princesa
bocas contemplando una huida.

Tus costados tus miembros
tu cabeza
mi sexo.

23/06/2006 · 01:41

de Chantal MAILLARD: Diarios Indios§

Aprendo mis límites cuando con paciencia mido el peso de mi cuerpo, el ángulo que traza su sombra en las paredes y esas líneas que procuro borrar a fin de no perturbar el orden de lo visible.
Aprendo mis límites proporcionalmente al deseo que tengo de convertirme en mirada y descansar en ella.

Editorial Pretextos

21/06/2006 · 00:11

Epígrafe§

Epígrafe: 1*12.666.

Aún por soñar.

19/06/2006 · 00:25

de Ida VITALE: Pensamientos propios§

La poesía busca sacar de su abismo ciertas palabras que puedan constituir el tejido de cicatrización tras el que todos andamos sin saberlo.

del Último capítulo del libro EL ABC DE BYOBU, editado en noviembre del 2005 en

adamaRamada ediciones.
17/06/2006 · 00:29

de Eloisa Gil Peña: Homenaje a J.A.VALENTE§

15/06/2006 · 00:54

de HOKUSHI. 1718§

Escribo, borro, reescribo,
borro otra vez: y entonces
florece la amapola.

Traducción: Eduardo Moga

09/06/2006 · 12:50

del libro: Ejercicio de opacidades§

Graves atributos, por los caminos
de los calvarios, para siempre
de la noche.
Del otro lado, tal vez, la voluntad
triste del retorno.

05/06/2006 · 20:53