Sin título§
Un ala rota columna aislada
pequeño forzado
cuadro menor de tantos hijos
padres
Hundidos todos
de la que atrae al hundido
Detenerse en la pieza secundaria
Un ala rota columna aislada
pequeño forzado
cuadro menor de tantos hijos
padres
Hundidos todos
de la que atrae al hundido
Detenerse en la pieza secundaria
O el volcán. Con un sentido histriónico que pudiera traer a la memoria el de Gonzalo Rojas, salvando la diferencia de edad y, por tanto, la reserva de energías: Christian deja el estrado para encararse de pie a dos pasos del público, pero no deja de gesticular y de elevar cuando lo precisa el tono de voz; de interactuar mediante la sonrisa y la mirada; de modular sonido, sonido, sonido. Delgado, atlético no obstante, como el chileno mezclando conceptos y citas filosóficas, juegos verbales y un sentido del humor que arrasa. Su alemán se convierte en canto de pájaros: no de mirlos, sino más bien de bandada de loros pero ¿no hemos escuchado bien hasta qué punto el canto deja de ser asunto —dependiente por tanto de un apriori de belleza, delicadeza, suavidad, por ejemplo— para ser?
El caso es que el volcán erupciona realmente. Y la lava de las palabras, por breves instantes que tienen algo del oficio del sacerdote, del sonsonete del arlequín y de la llaneza de todo ruido, aparece suspensa ante la noche del yo con la peligrosidad de una luz desadjetivada.
Creí entender, en voz hablada, de Jaime Siles, citando a Gil de Biedma, que él, Gil de Biedma: No quería ser POETA, quería ser: POEMA
... en la unión de un origen y un final,
entre lo sensible y lo inteligible,
entre la imagen y la idea.
Línea continua de presencia.
Lo que quiero reconocer como propio
a su pesar, a tu pesar, a mi pesar …
... Al rey
la hacienda y la vida darás;
más el honor,
es patrimonio de el alma,
y el alma,
solo es de Dios…
( recordado en memoria)
Un libro no leído es como un libro nunca escrito
Si bien sabemos que la escritura es una invitación a la lectura, ambas forman parte de un acto de comunicación donde escritor y lector se complementan. Todo acto de comunicación está matizado emocionalmente y pasa, de forma inevitable, por el filtro de subjetividad, tanto de quien emite el mensaje como de quien lo recibe. En la interrelación escritor-lector la peculiaridad de la función comunicativa o el modo en que el receptor debe tomar el texto, no es exclusiva del texto literario; cada cual obedece a una función comunicativa específica. Tanto quien escribe como quien lee aportan su ración al producto, por lo que el fruto del acto de escribir, en un plano subjetivo de comunicación, tiene de uno y de otro. Esta comunicación subjetiva que interrelaciona al lector con el texto, y a su vez con quien lo escribe, no es otra cosa que la fusión de dos actos, y el acto de leer pasa a formar parte del acto de escribir desde el punto en que es concebida la escritura una vez que incluye al lector en el proyecto del escritor.
1898 El 5 de junio nace Federico García Lorca en Fuente Vaqueros,
provincia de Granada, hijo de Federico García Rodríguez y Vicenta
Lorca Romero. Será el mayor de cuatro hermanos: Francisco, Concha
e Isabel.

Carta Astral de F. García Lorca
La anunciación. Por obra y gracia de se aprende la burla. Era de noche. Un decir
despiadado. Suyo mi botín de batalla perdida. Los ademanes de mi mano no eran vistosos.
Por ejemplo, a su grupa ahora. Insignificante. Provocante de risa. ¡Ah el escarnio!
Tan pequeña. Frutito ridículo siempre adherido a la vaina. Aprendiz de sus necesidades.
Lo más incierto me conquista.
La teoría de su risa ampara mi fortuna.
PARA LA PIEDAD.
Revista “orto” nº 1. Madrid 1980