Vae Victis

¡Ay de los vencidos!

[Orquídeas secas - Francisco Javier Garín]

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Ilustración: Francisco J. Garín §
Diseño: Joaquín Bernal §


Febrero de 2008

NOVEDAD EDITORIAL: Clara Ja nés. “La voz de las mujeres acalladas”.§

Conferencia de la autora, con la inclusión de textos de mujeres que,
por su condición femenina en determinadas zonas geográficas del planeta,
han visto y ven censurada hasta su libertad en la expresión de la palabra.

SIN ANCLA NI ATADURA

El viento afinaba una idea
en la cabeza de un pájaro
que acababa de terminar el nido.
Había venido a decirme también
que yo soy sólo fruto del tiempo
y que no soy nadie para pensar en mi propia trascendencia.
La tristeza que sin cesar gotea en mi interior desde un grifo
oxidado e indetenible,
es también una apertura a la creación melancólica.

Al acabar la tarde,
el pájaro estaba bien instalado en su hogar,
dejándome para vagar
por el ancho mundo,
sin ancla ni atadura.

(Savita Singh )

Colección: Pliegos Adamar
40 páginas, 15×11 cm.
Precio: 9,00 €
ISBN 978-84-935733-0-0
Primera edición, febrero 2008

www.adamaramada.org

29/02/2008 · 13:35

de Juan José MESTRE: Poema tachado§

El amor, la locura,

una flor que suavice la caricia,

la sombra redentora de un árbol

jugando con la estrella fugaz

que se ha perdido,

la quimera, la utopía, los ideales,

el sueño distante y el cercano,

un destello, lo dorado,

el azul que tanto llora su ostracismo;

todo se reduce al fallido verso

de un bardo que hace tachas

con lo inservible.

27/02/2008 · 22:19

Pintura sobre Piso: Tell el Amarna (1371-1362 a.C)§

24/02/2008 · 02:16

Sin título, e inmediato.§

Pareciese que tú,
por mí, fumases;
pero, antes, mucho
antes. Antes de todo
lo demás…

nos prometimos
el infierno.

El infierno.

Recuerda:
un reto de amor,
amor,
amor,
amor, ya,

descatalogado.

Amor, amor,
mi amor…

23/02/2008 · 02:42

de William Carlos WILLIAMS: Fragmento§

igual que
a aquel
que censura

la estupidez
y la pena
pueden rebasarlo

cuando escribiste
no sabías
el poder de

tus palabras

En: Cuadros de Brueghel. Edita LUMEN, 2007

21/02/2008 · 12:49

de Friedrich NIETZSCHE: La Alegría de la Muerte Obscena.*§

Sobre mi alma se abate el flujo de múltiples armonías inquietantes: no sé qué es lo que me produce tanta melancolía; deseo llorar y luego morir. ¡Ya no queda nada! Me siento desfallecer, mi mano tiembla.
El rojo de la aurora juega en el cielo con tonos multicolores, en un juego de artificio ya muy visto que me cansa. Mis ojos refulgen de una forma bien distinta; temo que perforen el cielo con su fuego. Siento que ya estoy fuera de la crisálida. Me conozco a fondo, ahora sólo me resta encontrar la cabeza de mi otro yo para seccionar su cerebro o mi propia cabeza de niño con rizos dorados… ay… hace veinte años… niño… niño… qué extraña me suena esta palabra. ¿También he sido yo un niño, también tuve yo que girar al compás del gastado mecanismo del mundo? Y ahora, como una bestia amarrada a la rueda del molino, voy tirando lentamente de la cuerda que los hombres llaman fatum. Así, hasta acabar podrido, o hasta que el carnicero me trocée y sólo unos pocos moscardones me aseguren un poco de inmortalidad.
Al hilo de estos pensamientos siento casi ganas de reír. Mas entretanto, otra idea me inquieta: tal vez de mis huesos surjan florecillas, quizá también una linda violeta o, incluso –cuando el carnicero cague sobre mi tumba– un nomeolvides. Después llegarán los enamorados. ¡Repulsivo! ¡Repulsivo! ¡Esto es podredumbre! Mientras saboreo todas estas ideas sobre mi futuro –pues me resulta más agradable pudrirme bajo la tierra húmeda que vegetar bajo el cielo azul, más dulce retorcerme como un gordo gusano que ser un hombre, signo de interrogación ambulante–, me tranquiliza siempre el hecho de que haya gente por las calles, personas variopintas, limpias, decentes, divertidas, que van de un lado para otro. ¿Qué son? Sepulcros blanqueados, como dijo alguna vez cierto hebreo.
En mi cuarto reina un silencio de muerte. Sólo mi pluma araña el papel, y es que me gusta poder escribir mientras pienso, ya que todavía no se ha inventado la máquina que imprima nuestros pensamientos sin necesidad de expresarlos, sin tener que escribirlos. Ante mi, un tintero en el que ahogar mi sucio corazón, unas tijeras para irme acostumbrando a la idea de cortarme el cuello, manuscritos para restregarme el culo y un orinal.
Enfrente de mí vive una monja a la que visito de vez en cuando para disfrutar con su decencia. La conozco muy bien, desde la cabeza a los pies, mejor que a mí mismo. Antes era una monja delgada y enjuta, yo era médico y me las arreglé para que engordara enseguida. Con ella vive, en matrimonio temporal, su hermano, demasiado gordo y floreciente para mi gusto; a él lo he hecho adelgazar como un cadáver. Morirá un día de estos, lo cual me alegra, ya que podré diseccionarlo. Pero antes quisiera escribir la historia de mi vida, pues, aparte de su interés, es muy instructiva para convertir a los jóvenes en viejos… En eso soy, ciertamente, un maestro. ¿Quién debe leerla? Mis otros yoes, muchos de los cuales todavía deambulan por este valle de lágrimas.

En este momento, Euphorion se reclinó un poco y comenzó a gemir, pues padecía de la espina dorsal…

* Desconozco autor de la traducción

19/02/2008 · 15:16

de Leopoldo María PANERO: Hembra… (El último hombre, 1984)§

Hembra que entre mis muslos callabas
de todos los favores que pude prometerte
te debo la locura.

18/02/2008 · 08:41

Otra POESÍA§

Dar volumen y poner pantalla completa

http://es.youtube.com/watch?v=aluSEsE765E

16/02/2008 · 02:41

de Berna WANG: Una historia de amor. En “La Mirada Oblicua” 14/02/08§

Moisés, que significa El hallado,
es el nombre del niño
que encontró a un perro perdido
mientras buscaba al suyo.

Lo subió a su casa,
le dio agua y comida,
se quedó a su lado hasta que, rendido,
aquel perro que no era suyo se durmió.

Al día siguiente llamó a sus dueños.
Y al día siguiente,
el niño Moisés, El hallado,
siguió buscando, incansable, a su perro perdido.

15/02/2008 · 10:05

de Mohammed Shams od-Din, HAFIZ. ( s.XIV)§

Este es la clase de amigo que eres:
Sin hacer que me acuerde de la angustiosa historia de mi alma,
te metes en mi casa de noche y mientras duermo,
te llevas silenciosamente todo mi sufrimiento y mi sórdido pasado

En tus hermosas manos. El cielo diurno.
Seamos como dos estrellas fugaces en el cielo diurno.
No le dejemos saber a nadie de nuestra sublime belleza
cuando tomamos a Al-lâh de las manos y ardemos
en una existencia que desafía,
que sobrepasa toda descripción de éxtasis y amor.

14/02/2008 · 18:58